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La iniciativa que fue realizada en conjunto con representantes de la comunidad universitaria y la empresa Milpa contempló la habilitación de un espacio verde en medio de la ciudad. Con el apoyo de CONAF se ubicaron 2.500 especies de peumo, maitén, quillay y molle.

Fuente original: pucv.cl
07.09.2016

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Árboles nativos

Las plantas y los árboles no sólo entregan color y traen vida a los espacios urbanos. También aportan con oxígeno al contaminado aire de las ciudades, además de ofrecer a través de sus hojas propiedades alimenticias y curativas, que en ocasiones son desconocidas por quienes residen lejos del campo.

Bajo esta premisa, un grupo de académicos y estudiantes del Instituto de Geografía de nuestra Casa de Estudios se propusieron habilitar un huerto urbano en una terraza ubicada a pasos del tradicional eje de Avenida Brasil.

La propuesta liderada por los profesores Ariel Muñoz y Camilo Veas, fue favorablemente acogida por la comunidad del Instituto de Geografía y se contactaron con el equipo de la empresa Milpa, quienes desarrollaron este espacio con especies agrícolas como la menta, tomillo, ciboulette y orégano. Además ubicaron especies típicas de la región de Valparaíso como el chagual y el vinagrillo que se han visto desplazadas por la intervención urbana realizada en las ciudades.

El proyecto que contempla el reciclaje de cajas de tomates para acoger a las especies funciona con un sistema de riego por goteo, lo que garantiza la sostenibilidad de las plantas. En la terraza se plantaron variadas especies como jazmín, doca, hierba del paño, hierba buena, pata de gallo, trébol morado, matico, trébol del mar, lavanda, golden berries, sedo bastardo y cactus.

Por otro lado, el huerto incluye una importante donación realizada por CONAF con 2.500 especies nativas consistentes en peumos, maitenes, quillayes y molles.

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Huerta urbana

“La idea la desarrollamos hace tiempo. Siempre quisimos aprovechar el espacio de la azotea y darle otro sentido. Un grupo de estudiantes nos propuso realizar un proyecto y nos contactamos con Milpa quienes nos colaboraron con la iniciativa. Abrimos una convocatoria y serán los estudiantes, los que le darán continuidad al huerto”, explicó el profesor Camilo Veas.

La idea de priorizar las especies nativas según el profesor Veas se relaciona con que la Universidad tiene el deber de generar conocimiento y llevarlo a la comunidad. “Es nuestro deber profesional mantener este espacio como geógrafos que trabajamos temas sociales y físicos. En relación al problema del cambio climático y la crisis de la desertificación, es importante mantener estas especies que se han adaptado por mucho tiempo en la zona y tener una vitrina que sirva para la investigación”, contempló.

En ese sentido, se requiere partir con este tipo de iniciativas y contribuir a que otras instituciones se sumen a contar con estos “pulmones verdes” dentro de la ciudad. En Valparaíso, por ejemplo, se hacen iniciativas comunitarias en los cerros, quebradas y juntas de vecinos, pero falta que las instituciones públicas y privadas se sumen a estas propuestas.

“Vamos a trabajar con nuestra estación meteorológica para contribuir a la investigación. Próximamente tenemos planes de propiciar una red que va a cubrir entre Valparaíso y Los Andes con estaciones que serán administradas por el Laboratorio de Dendocronología y Estudios Ambientales del Instituto de Geografía. Queremos generar estudios de la calidad el aire y ver cómo estos espacios verdes en las azoteas pueden cambiar la cantidad de contaminante y aportar oxígeno a nuestras ciudades”, complementó el profesor Veas.

EL APORTE DE MILPA AL PROYECTO

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Integrantes de MILPA

Andrés Videla es exalumno de la Escuela de Agronomía PUCV y gerente de operaciones de la empresa Milpa, concepto que se vincula al tipo de cultivos realizados originalmente por los incas, en el que se mezclaban maíz, poroto y zapallo obteniendo una mayor producción. Este emprendimiento busca instalar huertos en la ciudad considerando el aporte que realizan las plantas al mejorar la calidad del aire y la vida de las personas.

“Esta iniciativa partió con el objetivo de ornamentar, generar educación ambiental y contribuir a la cultura del reciclaje, la producción sustentable de alimentos y la recuperación de espacios en desuso para transformarlos en lugares multifuncionales, incluyendo el diseño, la educación y la producción de bienes agrícolas”, agregó Videla.

En los proyectos, Milpa utiliza especies agrícolas y también nativas para destacar su importancia en los lugares, lo que se transfiere a la comunidad. En este caso, se instalaron diversas plantas para evaluar su comportamiento en un ambiente hostil, cerca de la costa, con mucho viento y brisa marina, donde reciben radiación solar.

“La agricultura siempre ha estado presente en la historia y se ha hecho relevante en periodos de crisis. La región de Valparaíso tiene una población urbana superior al 95% y esto conlleva a un impacto en el medioambiente y en el paisaje. La agricultura contribuye a mejorar las condiciones microclimáticas aportando a la calidad del aire, los extremos de temperatura, utilizando las aguas lluvias que se absorben por el sustrato que queda en el follaje y permite involucrar a la comunidad en espacios que no se utilizan”, concluye Videla.

Por Juan Paulo Roldán
Dirección General de Vinculación con el Medio